Vyctoria lanzó un video hipnótico y surrealista

Honestamente todavía nos cuesta trabajo encontrarnos con buenas propuestas audiovisuales por parte de las bandas del circuito independiente en México. Obviamente, nos topamos con sus excepciones como dos que en su momento nos gustaron bastante (sin descartar alguno que se nos pudo haber escapado). En este caso el de “Going In Circles” de La Era Vulgar y “Eurydice” de Big Big Love, las cuales siempre nos gusta resaltar; sin embargo, hoy platicaremos sobre una propuesta muy especial que vale la pena destacar.

La similitud en ambos videos nada tiene que ver con el género. Por el contrario, lo que logra cautivar es la forma en que se conjugan la luz y el sonido, a lo que se le suma un gran manejo de cámaras, excelente producción, un formato de gran calidad y una dirección increíble. Lo que dan como resultado un exquisito deleite audiovisual que transmite sensaciones.

En esta ocasión les presentamos el trabajo de una banda de la que en algún momento ya les habíamos contado (en este post). Ellos son Vyctoria, quienes tras algunos ajustes de alineación -ya que su vocalista y otro miembro de la banda dejaron el proyecto-, terminaron por optar que sería una mejor idea convertirse en una banda instrumental. Esta, a nuestro punto de vista, fue una gran decisión.

La banda ahora conformada por Juan Morales (bateria), David Herrera (bajo), José Cortés (guitarra) y Gibrana Cervantes (violín), nos presentó el día de ayer un nuevo video para su tema “IV”, el cual vendrá en su primer LP titulado ‘V‘ (que también tendrá una versión en vinil). En este video no sólo Guillermo Magariños hace una excelente gala con su dirección, sino que el verdadero crédito se lo lleva Eber Morales, quien dio cátedra de cómo crear atmósferas surrealistas y oscuras que te producen un no-sé-qué muy allegado a la ansiedad al momento de observarlo.

Por su parte, la banda es como un ente que nos lleva de la mano con las tomas y los personajes. El violín es el bosque, la guitarra las personas que deambulan sin sentido aparente por la carretera o los arbustos, el bajo es esos roces entre cuerpos desnudos y la batería el el movimiento de todos los cuerpos, desde las hojas de los árboles, el río, los músculos, el grillo. Durante poco más de seis minutos podemos adentrarnos en un abismo de pasajes que crecen pero sin llegar a un climax total; te pierdes entre compases lentos e hipnóticos, que nos recuerda mucho a Godspeed You! Black Emperor.

Dense este video y entiendan a su manera lo que les tratamos de transmitir con palabras, seguramente tendrán su propia manera de interpretar esta increíble producción.