Caifanes – “Antes de Que Nos Olviden”. #TrackDelDía

Hace poco me preguntaba qué es lo que pasa con las bandas de hoy en día, que tienen un tiempo de vida muy limitado. Puede haber muchas variantes, desde objetivos distintos, diferencias personales, cuestiones laborales, etc. Pero en realidad son pocas las bandas a nivel nacional que duran por muchos años. Bandas que hoy en día podrían ser headliners seguros para festivales y abridores de bandas internacionales como Austin TV, Bengala, Niña, Vicente Gayo, entre otras, dejaron de existir. Pero aquí hay bastantes variantes: hay algunas que duran mucho, pero todos quisieran que se acaben; otras que a pesar de que dejaron de existir físicamente, siguen existiendo a través de su música, como The Beatles; otros que llevan 50 años tocando y siguen siendo increíbles, como The Rolling Stones; otros que sacan un disco magnífico y desaparecen como Late Of The Pier o Avalanches (pero bueno, ellos justo acaban de volver); y otros más que son tan malos que duran seis meses o menos, por la misma razón.

Si hacemos una analogía bastante básica, una banda es como una relación de pareja, a veces más que eso, pues quizá pasas menos tiempo con tu pareja que con tu banda. Si de por sí llevar una relación de dos miembros es complicadísimo, imagina una de 3, 4 o más. Entonces el punto está, quizá en la mayoría de los casos, en que somos demasiado inmaduros para comprender los compromisos que todo esto conlleva, y como casi nadie firma un contrato (al menos) para pertenecer a una banda, no es necesario un abogado para pedir el divorcio. Esto también, como lo dice Ian Svenonius en su libro Estrategias sobrenaturales para montar un grupo de rock, también es una buena estrategia para crear expectativa entre la gente, pues generalmente nadie te pela hasta que dejas de existir.Fingir la muerte de la banda, en el caso de que haya hecho algo medianamente bueno, puede darle un empuje para que, pasados algunos años, regresen a revivir la nostalgia de aquellos que quisieron que nunca se fueran o que esperaban que volvieran.

Recientemente lo hizo Porter (la versión con Juan Son al frente) en el Vive Latino y funcionó bastante bien. Aunque fue el único show que este personaje dio, para después huir -según algunas fuentes- a una zona remota de Oaxaca y que desde unos días después de ese concierto, nada se ha vuelto a saber de él. Por su parte, Caifanes aprovechó esta nostalgia para regresar igual en un Vive Latino y desde entonces la banda sigue dando conciertos para las masas que buscan revivir sus tiempos mosos o las generaciones que crecieron escuchando sus clásicos gracias a su papá, tío o primo rockerillo.