A 15 años del Bright Lights, lo celebramos con 7 de sus mejores momentos

Qué no se ha dicho de esta joya de la música a quince años de haber sido publicada; de los mejores debuts de la historia, el revival elegante de lo que en su momento fue Closer de Joy Division, un álbum a la fecha insuperable tras 4 intentos (sólo dos de ellos bien logrados), una pieza maestra de pies a cabeza. En fin, a Interpol le ha costado cargar con esta cruz, pero no por eso deja de sorprendernos o decepcionarnos con cada nuevo lanzamiento que sacan.

Este año Interpol al fin decidió celebrar un aniversario de dichoso álbum, pudo haber sido el quinto, o el décimo, pero no, ellos decidieron que fuese el quinceavo. Para muchos fanáticos algo que se veía difícil de cumplir, de realizar, pero al fin los tendremos en buena parte del mundo disfrutando de estas piezas que nos han hecho vibrar, gritar, llorar, enamorarnos o desenamorarnos ¡en vivo!

Justo en ese momento, en el que un disco logra sacarte un chingo de emociones y sentimientos, es el punto en el que lo consideras uno de tus favoritos. Evidentemente no conocí a Interpol en 2002, entonces tenía como 11 años y escuchaba al Cartel de Santa y a los Backstreet Boys, mi gusto musical se basaba en lo que escuchaban mis papás, lo que sonaba en la radio y lo que veía en la tele… Fue como por ahí de 2012 —sí, pinches diez años después alv— cuando ya empezaba a buscarle chido en la interwebs sobre bandas como más de mi agrado. Debo aceptar que nunca le he podido agarrar el gusto a Joy Division y mis primeros roces con el género fueron con Interpol, White Lies y Motorama.

Desde las primeras veces que logré dármelo enterito fue en trayectos en un camión, en la ciudad de las montañas, observando por la ventana a la gente pasar por lugares familiares; años después lo escuchaba y esas imágenes se proyectaban en mi mente. Comencé a tener un crush con el disco, siempre había ahí algo nuevo esperando que cada año le dedico unos días para escucharlo una y otra vez, solo, en silencio, para encontrar algo que quizá en su momento no detecté o escuché, para saber qué nuevos sentimientos me transmite, qué emociones nuevas pueden empatar con esas guitarras estridentes, con esas baterías desenfadadas pero precisas, con esas líneas de bajo que te enchinan la piel, y esa voz oscura que penetra en tu ser.

Por eso decidí poner acá mis siete momentos favoritos del disco, ¿el orden? del más cabrón al más increíble, cada uno tiene lo suyo, pues. ¡Dense!

7- “Untitled”
Qué intro, qué belleza.

6- “Say Hello To The Angels”
But each night, I bury my love around you…
You’re linked to my innocence

5- “Obstacle 2”
Tiene un no sé qué, que quién sabe qué.
“I’m gonna play with the braids that you came here with tonight”.

4- “PDA”
You are a past sinner, the last winner, and everything we’ve come to makes you you.

3- “Stella Was A Driver She Was Always Down”
¿Apoco no se les pone la piel chinita en cuanto escuchan ese intro de “This one is called Stella was a diver and she was always down”?

2- “The New”
La perfecta despedida:
I gave a lot to you
I take a lot from you too
You slave a lot for me
Guess you could say I gave you my edge

1- “Specialist”
Pocas veces un b-side supera el 90% de las rolas que sí quedaron en el disco, rezemos para que la toquen en su visita al Pepsi Center.