#WMPGigs: Tiger Army, un set de ruidosos instrumentos

Fotos: Óscar Villanueva
Texto: Felipe Corrales

La entrada a El Plaza era fluida, el color negro predominaba entre la vestimenta de los asistentes. Tiger Army regresaba al recinto para ofrecer dos show en su breve estadía en la ciudad. Poco a poco, el público se fue adentrando al venue,  ya que todos querían obtener la mejor vista posible.

Entre destellos de luces, el venue lucía especial; adornado desde una manta con el logo de la banda, así como un público “disfrazado” y festejando la celebración de día de muertos.

Todo estaba listo, Frank Turner subió al escenario para acompañar a los estadounidenses. Repasando canciones de su discografía, el músicos tomó su guitarra dejando fluir toda su esencia a través de la intimidad. A lo largo del set, el músico logró captar la atención de la gente que no ubicaba a su música por su actitud y buena vibra.

Óscar Villanueva (OVD) / Cortesía

Un breve pero sólido show de los mexicanos Casanova Club seguidos por Turner fueron la introducción hacia el plato fuerte de la noche. Inmediatamente al bajar del escenario, los gritos y la vibra cambió, pues la llegada del psychobilly de los angelinos regresaba para ofrecer un set de día de muertos.

Alrededor del foro, las voces del lugar comentaban sobre los próximos conciertos de la ciudad, así como del show ofrecido por la banda un año atrás. Las expectativas eran altas, las ganas de ver a los estadounidenses sobresalía, pues en su visita anterior, el concierto logró grandes expresiones musicales.

Óscar Villanueva (OVD) / Cortesía

Puntuales y con mucha tranquilidad, saltaron al escenario. Rápidamente la conexión entre la audiencia y la banda se hizo presente, todo era felicidad. Temas como “Ghostfire”, “Afterworld”, “Pain”, y “Moonlite Dreams” causaban una actitud punk, un slam de emociones que destacaban de una fina guitarra acompañada de un brutal contrabajo.

Óscar Villanueva (OVD) / Cortesía

Conforme avanzaba la noche, la conexión del show, se sentía de manera genuina, entre una mezcla de nuevas y viejas canciones los elogios, la contundencia y toda la estética fúnebre del día resaltaron la música.

El concierto, nos mostró lo importante que es tener una constante renovación musical. Pues a pesar de los cambios de sonidos que ha tenido la agrupación a través de los años, la esencia, naturalidad y comodidad fueron factores decisivos dentro del show, cada integrante hacía del espacio del lugar, una catedral para mostrar su música. En resumen el show volvió a ser contundente.

Óscar Villanueva (OVD) / Cortesía

 

Con agradecimientos, una presentación al estilo punk; rápida y con ráfagas de emociones, el trío de psychobilly agradecen la estadía esperando lograr que las emociones de repitiera en su segunda fecha.

Para culminar el set, la voz en español de “Hechizo de Amor” junto a una melódica y pasiva interpretación de “Under Saturn’s Shadow” dieron el cierre final. Tiger Army lo hizo de nuevo; un show sólido lleno de grandes recuerdos, sonidos influyentes y una gran celebración de muertos.