Fascinoma, de tropiezos y bailes candentes

Texto: Daniela Valero
Fotos: Pancho Borrajo

El pasado sábado 11 de noviembre se llevó a cabo la segunda edición del Fascinoma. Aunque los organizadores tuvieron que hacer cambios de locación no incumplieron con la esencia que nos dejaron en la primera edición.Llegamos el sábado a una reserva natural escondida en la colonia Las Águilas. El lugar tenía lo necesario: aire fresco, árboles, bebidas a precio justo y la carpa principal con un sonido preciso para tenerte alucinado en la zona de baile.En punto de las 8 de la noche Baltra llegó a detonar las tornas y casi con la primera canción ya tenía al público bailando en primera fila.  El techno que eligió provocó que el público se fuera acercando más y más hasta convertir la carpa en la fiesta que prometía.

Le siguió Sassy J, eligió empezar con sonidos experimentales que apuntaban a convertirse en algo más trabado, sin embargo terminó por juntarlos con funky tracks. Esto confundió un poco al público que Baltra ya había calentado con un mood más elevado. A la medianoche llegó Peanut Butter Wolf, quién tocó puro hit y empezó su set con “Everybody Loves The Sunshine” de Roy Ayers. Hip hop y funk fueron de lo mejor para empezar una de esas noches que sabes que no dejarás de bailar. Su actitud sacaba sonrisas en el público y gritos de emoción con cada track, pues le apuntó mucho a los hits que todo asistente conocedor ama.

A pesar del cambio de venue inesperado y contratiempos, Fascinoma cumplió con lo que todos esperábamos, excelentes dioses de las tornas y público conocedor fueron los elementos que seguro perdurarán en próximas ediciones.

¡Larga vida al Fascinoma!