#WMPGigs: Una noche melosa y fría junto a Cigarretes After Sex

Tras una exitosa presentación en Guadalajara, Cigarettes After Sex viajaba a la CDMX para dar un show sold out.
El clima voluble e inesperado de enero se hacía presente en la capital del país, sin embargo eso importo poco al público que hacía una fila extremadamente larga que le daba la vuelta al venue.

Por momentos pasaba por mi mente que el evento estaba sobrevendido y que el recinto quedaría a deber; afortunadamente para el público y la banda todos mis malos pensamientos se quedaron sólo en eso y el Frontón México pasó una prueba de fuego.
El público era como las letras de las canciones de la agrupación, bipolares. Por un lado todo era romántico y meloso, cientos de parejas se abrazaban y daban cariño mientras esperaban el show.

El otro sector del público hacía honor a otras canciones de la banda, almas solitarias y tristes también deambulaban en el recinto.
La banda salía al escenario, los visuales hacían que todo pareciera blanco y negro; Greg Gonzales tomaba su guitarra y con finos rasgueos de cuerda comenzaba a sonar “Sunsetz”, de inmediato la
sensualidad característica de la banda se hacía notar.

El púbico escuchaba atento, las sonrisas y lágrimas salían a flote. La música de Cigarettes daba la mezcla perfecta entre paz y melancolía.
La oda perfecta a la tontería de la adolescencia es “Young & Dumb”, representación musical de lo que muchos han pasado en aquellos buenos pero tormentosos jóvenes años.

El show continuaba con “I´m a firefighter” “K.” y “John Wayne”, canciones que atrapaban los sentimientos de todos los ahí presentes.“Sweet” y “Affection” formaban un momento mágico de la noche. Al ser de las canciones más conocidas de la agrupación, el público elevaba su canto durante estas canciones.

El que parecía el final a tan magnífica presentación era ambientado por “Apocalypse”, esa cercanía del amor y el olvido era plasmado con la voz de Greg. Para fortuna del público mexicano la banda se enamoraba de los mexas y salían a deleitarnos con dos canciones extras que daban el cierre perfecto a una noche vivida en blanco y negro.