#revieW: A dream of Future Islands and me

Texto por: Berenice Espíndola
Fotos: Óscar Villanueva Dorantes (OVD) / Cortesía

La noche comenzaba con los fans ya en filas para ingresar al recinto, las puertas del lugar ya contaban con la fecha y la banda encabezada: Future Islands en El Plaza Condesa, todo se combinaba para crear una presentación deslumbrante.

Al entrar, todo estaba listo para la presentación de Andrés Jaime, con su proyecto: Wet Baes; quien fue encargado de abrir. Canciones con mucho estilo vaporwave inundaban el lugar, en modo full band, dejándonos ver más sobre la estructura melódica, transformando el ambiente e incitando al público a bailar. Fue sorpresa para muchos la presentación de Andrés, pues a su corta edad logra proponer algo fresco. Sin embargo, a su alrededor se encontraban fanáticos de la banda estelar esperando con ansias cada minuto para poder apreciar el gran show del que teníamos expectativa.

 

Las luces empezaron a bajar de intensidad, el momento más esperado de la noche había llegado. Entre la penumbra ingresaban al escenario Gerrit Welmers, William Cashion y Mike Lowry, quien ahora es parte de la alineación de la banda, en la gira de The Far Field. Empezaban a sonar notas aleatorias… aún sin reconocer alguna pista, Samuel Herring hizo su entrada. Los sonidos suaves del bajo comenzaban a resonar una y otra vez, “Back In The Tall Grass” daba comienzo a este gran concierto. Una canción que no contábamos que apareciera como inicio, sin embargo, una entrada infalible para los fanáticos del álbum Singles.

La noche emprendía, Samuel presentó a la banda al terminar la primera canción, entregando desde el primer minuto al frente del público toda la energía posible. Como era de esperarse, el teclado empezó a entonar las primeras notas de “Beauty of the road”, seguido de su primer sencillo del album en gira: “Ran”. De pronto el público enloqueció, se escuchaba corear “Ingest, where it goes, nobody sees but me so perfect and so sweet (…)” Así poco a poco, la experiencia cada vez más íntima empezó a formarse.

Sam no paraba de trasladarse de un lado a otro del escenario; bailando, sintiendo cada palabra de cada una de las canciones que interpretaba. “A Dream Of You And Me”, una de las canciones más esperadas de la noche, puso a saltar, corear y aplaudir a más de una persona. Con “Time On Her Side” no esperábamos menos. Difícil no parar de bailar el incomparable synth-pop de la banda cuando empezó a sonar “Long Flight, no parábamos de bailotear una y otra vez, envueltos en zumbidos nostálgicos pero al mismo tiempo con bastante vivacidad.

El show estaba en su mejor momento, cuando Sam se detuvo un momento a decir que la canción que seguía fue escrita con el objetivo de llegar a la persona que necesitara seguir en el camino, aunque sonaba desesperado por la exigencia de contar con las palabras perfectas en la lírica, sin más que decir comenzó “Balance“. Moviendo las caderas, interactuando con el público, Sam disfrutaba de la presentación señalando a más de una persona. De inmediato todos empezamos a brincar, era el momento culminante. Se podía escuchar a algunos fans cantando con tanto entusiasmo, pues se sabe que esta canción es ya, como un himno en las presentaciones de la banda.

Al terminar cada serie de canciones, los espectadores no dejaban de aplaudir entre largos lapsos de tiempo, con la mirada perdida en algunos momentos, Samuel entró en un estado de emoción inimaginable. Al borde de las lágrimas, no paraba de agradecer que todas las personas en el recinto estuviéramos presentes.

Los éxitos no paraban de sonar, “Before the Bridge” aunque con letra amarga, abrazaba las emociones de cada una de las personas que la coreaban. Escuchamos “A Song Of Our Grandfathers”, con golpes en el pecho, gestos llenos de angustia, ansiedad y conmoción, Samuel seguía otorgando cada vez, un poco más de él en el escenario. Canciones como “Ancient Water” y “North Star” no podían faltar en el setlist.

Seasons (Waiting On You)” comenzó a sonar, el recinto enloqueció, todos cantaban desde el principio hasta el final su más grande hit. La entrega de Sam en el escenario cada vez superaba más las expectativas de la gente, sus exclusivos pasos de baile y el gran manejo vocal alternado de guturales volvieron loco al público, gritos de emoción alternados en toda la canción no dejaban de escucharse.

El aplauso más grande de la noche se presentó. El público ya estaba más que satisfecho, la noche podía terminar si se hubiese querido y habría sido perfecta. Este fue quizá el momento más épico para el auditorio que a hasta ese momento se había vuelto el confidente perfecto de uno de los mejores shows en vivo de la gira. Sam no paraba de llorar; una vez más, hubo un discurso de agradecimiento en el que aseguraba que habíamos hecho su sueño realidad y aunque parecía que la noche no podía ser mejor, el público hizo tal conexión con la banda que una vibra envolvente y placentera se sintió en todos los rincones del lugar.

Tin Man y “Spirit” fueron las canciones encargadas de hacer el primer cierre del que ya era todo un espectáculo. Como ya todos sabíamos, no podían dar por terminada la noche así, por lo que pudimos escuchar aún otras cuatro canciones: “Fall from Grace”, “Inch of Dust”, “Viero’s Eye” y “Little Dreamer”: canción que llevó al límite de intensidad toda la sesión en vivo. Aunque nadie quería que esto acabara, después de esta odisea de emociones, el concierto finalizó, sin embargo, alrededor no podías ver nada más que un montón de personas aún procesando lo que acababan de presenciar, con una enorme sonrisa en el rostro, cada cual viviendo su experiencia personal, más que satisfechos por haber estado en el lugar correcto con la banda correcta; después de esta inigualable noche, sólo esperamos que Future Islands pueda regalarnos más de la experiencia que vivimos en El Plaza Condesa.