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[Reseña] Simian Mobile Disco – ‘Whorl’

(Por @jjclv)

Simian Mobile Disco es el dúo de productores ingleses formado por James Ford y Jas Show. El sonido de la dupla siempre se ha caracterizado por un mutaciones de techno y electrónica ambiental, que se acompañan de texturas y pulsaciones particulares que dan sello único a esta banda; todo esto es bajado con producción totalmente análoga. Desde su debút, SMD encontró una fórmula para poner a bailar a medio mundo y sus tres discos pasados (‘Attack Decay Sustain Release’, ‘Temporary Pleasures‘ y ‘Unpatterns‘) han sido prueba de ésto. Aunque han tenido geniales producciones en estudio, SMD se ha desarrollado más como un acto en vivo, haciendo grandes mezclas de sus producciones sin restricciones de tiempo ni cualquier otra limitante.

La palabra ‘Whorl‘ significa patrón de círculos concéntricos o espirales, muy parecidos a los de una huella digital. Es muy apropiado que el cuarto material de estudio de Simian Mobile Disco lleve este nombre. Las canciones fluyen de una a otra como las líneas curvas de una espiral y los en métodos de composición análoga de SMD se vacían texturas orgánicas y humanas que hacen que ‘Whorl’ se sienta sumamente terrenal y etéreo al mismo tiempo.

‘Whorl’ comienza lento con “Redshift” y “Dandelion Spheres“, un par de canciones de ensueño, desmenuzadas hasta lo más mínimo y funcionan para plantear el sonido general del disco. El disco comienza a apretar el paso con “Sun Dogs” y “Hypnick Jerk“, mientras que “Dervish” llega de la nada a transgredir. Un grand clímax en ‘Whorl’ se logra con percusiones que aumentan la tensión y texturas orgánicas que acompañan el particular sonido de SMD. Para seguir con el patrón del espiral, el disco vuelve a bajar a sonidos etéreos y espaciosos, tan solo para regresar de nuevo a “Calyx” y “Tangents“, los otros grandes altos del disco. Los últimos tracks pasan más desapercibidos, ya que las canciones vuelven al punto más minimal y oxigenado, que nos regresa al punto de partida para vivir la experiencia completa.

Aunque tiene un concepto tan interesante, el disco sufre de tedio; sobre todo en los puntos más bajos de la espiral, canciones como “Iron Henge y el cierre “Casiopeia“, las cuales navegan en pulsaciones densas y descompensantes. Este sinsabor mancha una obra que pudo hacer un disco impecable. Pese a esto, cada escucha deja algo nuevo y muestra al ‘Whorl’ como una obra más compleja de lo que es en su primera impresión. El dúo inglés se planta firme con este nuevo lanzamiento que, sin duda, es un cambio de enfoque y de concepto a lo que estaban haciendo antes, pero siempre con las texturas y sonidos que los caracterizan.

 

 

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